1. El contrato de trabajo podrá extinguirse por decisión del empresario, mediante despido basado en un incumplimiento grave y culpable del trabajador.

El empresario podrá despedir al trabajador por un motivo justificado donde se demuestre que el trabajador a incumplido una norma o ha cometido algo grave. Estas faltas graves se pueden corresponder con faltas de asistencia o poca puntualidad o abuso de confianza.

2. Se considerarán incumplimientos contractuales:

a) Las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.

Cuando el trabajador no acude a su puesto de trabajo en varias ocasiones y no justifica su ausencia, esto puede ser motivo de despido disciplinario. La impuntualidad es otro aspecto muy importante donde el empresario puede hacer hincapié para proceder a despedir un trabajador.

b) La indisciplina o desobediencia en el trabajo.

Si el trabajador muestra un carácter indisciplinado o desobedece las órdenes de los cargos superiores, el empresario tendrá la posibilidad de despedir al trabajador a través de un despido disciplinario.

c) Las ofensas verbales o físicas al empresario o a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.

Cualquier abuso físico o verbal de cualquier trabajador al jefe o a cualquier otro compañero podrá ser sancionado y despedido de su puesto de trabajo.

d) La transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.

El abuso de confianza por parte del trabajador a la empresa puede ser sancionable y acarrear el despido del trabajador.

e) La disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado.

Cuando el trabajador baja su rendimiento en el trabajo de forma voluntaria, el empresario podrá despedir al trabajador a causa de su bajo rendimiento.

f) La embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo.

El trabajador no puede acudir a su puesto de trabajo en situación de embriaguez o bajo los efectos de cualquier droga.

g) El acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa.

Cualquier acoso por parte de un trabajador a otro empleado o al jefe será motivo de despido de la empresa. No se debe tolerar ninguna ofensa racial o étnica, religiosa, discapacidad, edad, o sexual. En casos muy graves el empresario podrá denunciar los suceso frente a las autoridades dependiendo de la gravedad del caso.